Siempre utilizar todas las medidas de prevención en cada caso, y evitar posibles problemas que nos puedan luego no gustar.
Toca comprobar todo para asegurarnos que no hemos errado y hemos hecho un cortocircuito por ejemplo.
No olvidar lavarnos con abundante agua las manos para evitar posibles quemaduras de restos de ácido.
Soldamos los componentes con un soldador de pequeña potencia, mínimo 15 watios y máximo de 30 watios. Utilizaremos una aleación estaño plata. No olvidar cortar luego las patillas.
Introducimos nuestra placa en ácido sulfúrico teniendo precaución de no tenerla demasiado tiempo y correr el riesgo de que el ácido se coma las pistas de cobre que hemos dibujado con un rotulador edding 3000.
Insertamos cada componenente en su lugar.
Taladramos en los sitios marcados utilizando un pequeño taladro y una broca de 0,5mm.